Nuestra nación frente a su desafío por democracia y desarrollo

Para abordar este tema, que está en el Centro del debate de ideas que hoy se despliega en el país, he escogido utilizar el vocablo nación porque él resume con precisión el carácter singular de estos 18 millones de habitantes en nuestro territorio y que han conformado, usando una expresión de Maritain, una verdadera y sólida “comunidad de normas de sentimiento” unida por un lenguaje y una historia común, por visiones y aspiraciones substancialmente compartidas, esto es, como también se ha dicho, conforman una “unidad de destino en lo universal” –Por ello me parece pertinente y más preciso utilizar esta noción de nación ántes que el concepto actualmente utilizado que identifica   a este grupo humano por su división en estamentos socio-económicos, como lo serían el minoritario estamento de los sectores con mayor patrimonio, luego la amplia y crecedora clase media, y al final el sector integrado por personas sin fortaleza en lo económico y por ello más débil y vulnerable Y rechazo considerar con este enfoque sociológico y materialista a nuestro compatriotas porque primeramente ellos mismos se perciben como integrantes de una extensa “tribu” que ha marchado junta a lo largo de los siglos porque comparte una visión básica del futuro y del presente que a todos los identifica y los motiva.

 

Dicho lo anterior, y para penetrar en el análisis del tema con el que se titula el trabajo, diré en primer lugar que utilizaré el que llamaré “escenario histórico” para referirme, bajo esta mirada, a hechos que se han constituido en aspectos principales en la evolución de nuestra nación a partir de su independencia.

  • Apropiándome del titulo de uno de los libros más importantes del escritor Stefan Zweing: (“Momentos estelares de la humanidad”) caracterizaré como “momentos estelares en nuestra nación”, aquellos períodos en que Chile efectivamente se fortaleció y progreso “institucional” y “económicamente”. En breves pincelazos tales fueron el período portaliano (aproximadamente 1830 a 1870), la etapa de una saludable reorganización jurídica y política (1925-1952), y principalmente el período que me arriesgaré a denominar el de la revolución modernizadora (1980-1990). Preciso que la extensa y más reciente etapa de Gobiernos de la Concertación, con sus altos y bajos, es posible considerarla en este acápite de “momentos estelares”, reconociendo para ello la evidente virtud que es imputable a la Concertación , consistente en haber mantenido el modelo institucional y económico que heredó del Gobierno de las FFAA. Se extendió de 1991 al 2006-. Preciso, que para este análisis no he considerado el primer Gobierno de Bachelet como un momento estelar, puesto que en los años de su duración se diluyó en Chile el impulso modernizador, el cual se recuperó parcialmente durante el Gobierno de Sebastián Piñera, que al no haber dejado herederos, su gestión significó solamente un verdadero “veranito de San Juan”.
  • La breve descripción que antecede demuestra, en síntesis, que el progreso firme y real de que se benefició la nación en esos períodos , se frustró cuando el país sucumbió bajo pretensiones ideológicas o populistas que pasaron a dominar la opinión pública y accedieron al poder del Estado. Así ocurrió cada vez que tales ideólogos teorizantes pasan a convertirse en los conductores del país, dando origen a lo que bajo esta perspectiva histórica denominaré como “momentos crepusculares en la nación” –Son los siguientes: debilitamiento y abandono del principio portaliano de autoridad (1871 a 1924), incluyendo dentro de él la implantación del fracasado régimen parlamentario de Gobierno (1891-1924). –Luego incluyo el período de auge de la doctrina totalizante anti-sistema, que son expresiones en general de la doctrina marxista (1952 a 1973) lo que culmina con el Gobierno de la Unidad Popular (1970- 1973) destacando que en 1973 nuestra nación corría el riesgo letal de ver destruído no tan solo su sistema económico y productivo, sino que además su identidad histórico- cultural, esto es, su alma.

3)   En especial, y en resúmen, el nuevo orden constitucional construido durante el Gobierno de las FFAA y, particularmente la Constitución de 1980, hizo posible la generación de una etapa de firme desarrollo y crecimiento en Chile, como lo destaca el economista Alejandro Foxley ex Ministro de Aylwin, en el interesante libro, recién editado, que contiene su pensamiento político y económico – Cito ahora uno de los comentarios que confirma lo dicho,   esto es, el indesmentible progreso experimentado por el país desde la década de los 80’ en adelante: sostiene Foxley que en el año 1983 Chile tenia “un ingreso por habitante prácticamente igual al de Ecuador”, y que en cambio, hoy nuestro país exhibe “un ingreso per cápita   que es más del doble que el de Ecuador”. Chile, por tanto, es hoy “un país de clase media”, mientras Ecuador “sigue siendo un país atrapado en la pobreza”. En buenas cuentas, y como también lo recuerda Foxley, él y otros estridentes críticos de los Chicago Boys en su tiempo, entendieron   que era forzoso participar “en forma activa en la economía mundial”, a través de un sistema económico de libre mercado que ha permitido “reducir la pobreza y mejorar la distribución del ingreso en forma significativa”.

4)   Concluyendo, afirmemos que nuestro país, y por desgracia desde el año 2014, está inmerso en una nueva etapa histórica de carácter crepuscular, a la que es forzoso ponerle término ya que, en caso contrario, retrocederán o desaparecerán los avances destacados por Foxley. La situación es grave, por que nos ocurre cuando, cercanos a conquistar el desarrollo y haciendo analogía con el relato bíblico del largo viaje de Moisés a la tierra prometida, que él no alcanzó a ver, tampoco nosotros veremos el desarrollo si no eliminamos, decididamente, el telón oportunista e ideológico que actualmente ensombrece y detiene nuestro transito a una vida mejor.

Todos debemos aportar   para hacer posible este camino rectificador, y por ello he decidido dejar de lado mi cómoda postura de observador al márgen del debate de ideas que actualmente se desarrolla en el país, saliendo en cambio directamente   al paso de la prédica ideologizada de quienes promueven y son cultores del experimento que se lleva a cabo en las más altas instancias del poder político. Por tanto, los invito a integrarse a esta tarea misionera para recuperar el orden político, económico e institucional que nos merecemos.

 

2 Respuestas

  • FELICITACIONES GUSTAVO POR INICIATIVA . Y DAR A CONOCER HITOS Y HECHOS DE INTERÉS NACIONAL.-
    MUY INTERESANTE LANZAMIENTO DE PAGINA WEB.-MAS ÁGIL DE LEER Y MAS FACTIBLE DE COMENTAR
    QUE UN LIBRO.-

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